Yo no pude ir, que los martes tengo pelu. Lo sentí, que se trataron temas de enjundia. Aunque me he enterado de que se aprobaron nuevas ordenanzas para el Centro de Día, para lo de los huertos, para el agua.
Me han dicho que lo de los huertos está ya casi ultimado y que a mediados de enero nos pasarán una circular para que los interesados puedan solicitarlos. Mujeres de Cardeña, ya sabéis, si queréis a vuestros maridos muertos, relagadles unos huertos. :)
También se aprobó la permuta entre José María, hasta ahora nuestro administrativo, por una auxiliar administrativo de Burgos pero que tenía que ir todos los días a Santo Domingo de la Calzada. Si es por el bien de ambos... Chema, que te vaya bien, que cante la gallina después de asada y gracias por tu labor aquí.
Y a la nueva trabajadora, pues que bienvenida y que a darle duro, que labor no te va a faltar.
Ah. Me han chivado que al pleno asistieron como público tres personas. Y es en esos momentos cuando me pregunto, ¿pero qué hago yo aquí?
miércoles, 28 de diciembre de 2011
martes, 27 de diciembre de 2011
GRAN ÉXITO DE CRÍTICA Y PÚBLICO (Mientras, en Cardeña se montó el belén)
No sé qué siento más, si extrañeza o pena. Ni un mísero comentario en la bitácora.
Analizando las posibles causas, algunos me dicen que puede deberse al miedo escénico, a la poca costumbre de escribir. No quiero imaginar que el mutismo se deba a que pasemos de lo que ocurre a nuestro alrededor.
Pero como tengo más moral que el Alcoyano, y como bien decía Felipito Takatún,
Ayer, en la plaza del Pilón de Cardeña, se organizó el Belén. Algún fallo en el sonido no logró empañar una representación que a mí, que la iconografía navideña me repatea, pues me pone buen cuerpo. Mención especial merecen una sobria iluminación de antorchas, el coro celestial de los más pequeños pero ya grandes artistas y (lo siento, tengo que decirlo) la actuación de una lavandera que además de ser mi hija es la luz de donde el sol la toma.
Gracias a todos los que aportáis vuestro tiempo y vuestro trabajo por hacerme sentir bien.
Analizando las posibles causas, algunos me dicen que puede deberse al miedo escénico, a la poca costumbre de escribir. No quiero imaginar que el mutismo se deba a que pasemos de lo que ocurre a nuestro alrededor.
Pero como tengo más moral que el Alcoyano, y como bien decía Felipito Takatún,
Ayer, en la plaza del Pilón de Cardeña, se organizó el Belén. Algún fallo en el sonido no logró empañar una representación que a mí, que la iconografía navideña me repatea, pues me pone buen cuerpo. Mención especial merecen una sobria iluminación de antorchas, el coro celestial de los más pequeños pero ya grandes artistas y (lo siento, tengo que decirlo) la actuación de una lavandera que además de ser mi hija es la luz de donde el sol la toma.
Gracias a todos los que aportáis vuestro tiempo y vuestro trabajo por hacerme sentir bien.
lunes, 19 de diciembre de 2011
Bienvenida a los lectores de la Revista de Cardeña
Me dice un pajarito que el nuevo número de la Revista de Cardeñadijo está a punto de llegar a los buzones del pueblo.
Y ése será el pistoletazo de salida, el momento en el que esta bitácora empiece a tener sentido. O no. Eso dependerá de vosotros, vecinos.
Yo sólo puedo invitaros a participar. Con lo que queráis, siguiendo el sabio consejo que el gato de Chesire le dio a Alicia:
domingo, 4 de diciembre de 2011
Grajos de Cardeña
La foto de la anterior entrada es de un árbol de aquí. Creo que lo que hay posado en sus ramas son grajos.
A la gente de Cardeña les llaman grajos. Por algo será.
Eso lo escribo por la noche. Y cómo me gustaría tener la fuerza de levantar todos los tejados para meterme en vuestros sueños.
A la gente de Cardeña les llaman grajos. Por algo será.
Eso lo escribo por la noche. Y cómo me gustaría tener la fuerza de levantar todos los tejados para meterme en vuestros sueños.
Hay una estrella que me dice que le ordenaron que dejara de brillar. Pero que se ha pensado que iba a tardar en hacerles caso.
viernes, 2 de diciembre de 2011
unacosanoquitalaotra
Una cosa no quita la otra, ni lo cortés lo valiente. O eso dicen. Así que, sin que venga a cuento, empiezo con uno pequeño.
Se titula 'Hola, Cardeña. Mañana es Carnaval'.
El Gato está contento. Prudencialmente contento. De las más altas esferas llegan ecos (que así se llaman también a las noticias) de que en breve van a dejar de atar a los perros con longanizas.
El Gato le dice a la Gata:
- Nena, esto va a mejorar mucho nuestra calidad de vida.
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